domingo, 21 de marzo de 2010

Diente de león

A más de uno le habrá ocurrido que lo persiguen ciertos objetos. A alguien lo acosa una moneda, un mueble, una planta, una bicicleta, una palabra. Philip K. Dick fue perseguido por robots de juguete e insectos que hablaban y se reían de él. Su literatura de la paranoia, sobre todo en su vertiente cuentística, es más una metafísica que una ciencia ficción. Hace de la materia inerte, las plantas y los animales, mucho más de lo que a simple vista parecen ser, los pone como almas en el terreno de la vida.

Es curioso cómo a veces los objetos parecen aliarse, el modo en que pueden producir una acentuación unilateral de temas específicos que insisten, vuelven y se mimetizan en miles de figuras a través de la vida. Es el caso, para mí, de la achicoria, mejor conocida como diente de león. La veo con frecuencia, la sueño, a veces estoy un poco harto de ella. No sé qué es lo que quiere decirme, o por qué es tan importante, pero le pongo toda la atención de que soy capaz.

La aparición siempre está ligada a la idea o a la experiencia del viento y al azar.

Así en la fotografía llamada Lorsque le vent viendra (Cuando el viento vendrá) de Gilbert Garcin

.


En el poemario Diente de León de Jesús Bartolo (click para agrandar)
























A veces estoy a punto de pisar el diente de león, y al final, casi al azar, me sale una foto casi decente yo que rara vez tomo fotos.


5 comentarios:

SCC dijo...

Hey! Definitivamente el diente de león se tejió bajo una sola ley del universo: el azar perfecto. Saludos.

Conciencia Personal dijo...

Cómo no volar y recrear de tal manera. Seguramente eres una persona sensible, para un regalo así...

Un abrazo lleno de mar, Monique.

Karis dijo...

Amiguito, la verdad eres talentoso hasta para tomar fotografías. No pensé que mi cámara tuviera tal resolución.

Creo que fueron tus manos y tu sensibilidad lo que provocó tan genial foto!!

Excelente verla en tu blog. Un abrazo:)

La Bruja dijo...

No sé si te había contado que también a mí me llama mucho la atención el diente de león, desde la infancia y hasta el día de hoy. Me parece que es una flor sencilla y hermosa.

La foto está preciosa, al verla vienen a mi muchos recuerdos de el cómo ,cuándo y dónde fue tomada, es notoria la sensibilidad de la persona que estaba detrás del ojo de la cámara.

Siempre lo he creído y ahora lo confirmo, eres capaz de percibir y disfrutar donde otros nunca podrán.

Volviendo a la flor, cuando soplas sobre ella cada una de sus cipselas (tengo entendido que ese es su nombre, sino es así por favor hagame usted la observación correspondiente) hacen que una flor nueva y hermosa nazca donde cae.

Creo que tú tienes una similitud con ella, esto es: Donde tú te paras dejas algo nuevo y hermoso !!!

Una vez más felicidades !!!

La Libélula dijo...

Hola!! espero me puedas contestar

Soy de Peru y me gusta mucho la poesia de Bello Lopez
dime donde puedo conseguir su libro
te agradeceria mucho

gracias