jueves, 14 de enero de 2010

Expectoración del vampiro


Me aburro demasiado. A veces le digo a mi chofer que me lleve a dar una vuelta por los barrios jodidos. Me muero de risa cuando veo a todas esas viejecitas tronándose los dedos y rogando a Dios que les alcance el gasto para llegar a la quincena. A veces arrojo a los más fregados una limosna que atesoran con toda la gratitud del mundo. Les digo que aguanten un poco, que la otra vida será mejor. ¿Hay otra vida?, me preguntan, entre perplejos y desconfiados. Claro que hay otra vida, amigos, está en el cielo. Sólo que tienen que esperar a morirse. Los amorosos brazos de Dios aguardan al otro lado de la muerte.

No soy humano, aunque lo parezca, aunque mi rostro sea humano. He muerto y resucitado más veces que cualquier mesías. Todo lo que toco lo convierto en oro, pero soy mucho más poderoso que el Rey Midas: si quiero, también puedo convertir en mierda lo que pasa por mis manos. Basta que yo arrugue la frente para que tú y toda tu pinche familia pierdan el trabajo y sean defenestrados y pisoteados.

Mi renacimiento actual es resultado de las titanomaquias del siglo anterior (fascismo vs. bolchevismo vs. americanismo) y la suma de todas las crisis económicas. Tengo muchos nombres, puedes llamarme como prefieras. No me ofende que me digas Vampiro. Yo nací de la sangre y vivo de la sangre: por eso amo la guerra. Soy mortal, pero hasta ahora no ha nacido alguien que sepa cómo matarme, ni siquiera la vida puede matarme.

Mis riquezas van más allá de tu imaginación. Yo puedo conseguir cualquier cosa. Yates, islas, drogas, cincoañeras. Tú nómbralo. A veces me pregunto hasta dónde llega realmente mi riqueza. ¿Qué más soy capaz de comprar? ¿Llegará el día en que el mundo entero me pertenezca?

He cometido actos de una frivolidad asquerosa. No me da vergüenza decirlo, lo digo con orgullo. El año pasado perdí dieciséis millones de dólares en el póquer. Los casinos son catedrales de placer para las personas que sabemos vivir al extremo. Apenas puedo expresar lo que siento cuando pierdo miles de dólares en una mano. La gran mayoría nunca experimentará esa sensación. Pobres. Perder en un instante lo que un obrero gana en toda la vida y que no te perjudique es una life-changing-experience. Un instante extático y abismal. Como un gran orgasmo, como hacer el amor con Dios. No me vas a creer, pero se siente mejor que ganar un millón en la tragaperras

Voy a ser claro, a ver si me entiendes. He escuchado a los resentidos decir que gracias a mis empresas el medio ambiente está podrido. Así es, ¿y qué? Una gota de mi sangre vale más que todos los ríos y los mares de este mundo. Para que lo sepas de una vez: si me da la gana, puedo zamparme el planeta de un bocado y mandar a todos a chingar a su madre.

Como has podido percatarte, este planeta está agonizando. Dicen¿crees que sea cierto?que para el año 2050 se habrán derretido los polos y que varias porciones de tierra estarán inundadas. Lo que nadie puede negar es que en este siglo vendrá la definitiva lucha por la tierra. Esto me obliga a tomar medidas drásticas.

Cada diez años o menos hay una crisis económica. La crisis es mi sistema. Cuando esto pasa, muchos de mis súbditos, incluso algunos entre los más ricos, quiebran. Yo veo las crisis como razzias, necesarias y saludables. Sirven para purgar el sistema y traer sangre nueva. Para eso también me gusta levantar de vez en cuando alguna basura humana de la clase media y forrarla de billetes. Me divierto con estos nacos, la mayoría lo primero que pide en cuanto tiene dinero es ir a Las Vegas.

He prevalecido, porque mis enemigos son humanos y los he vencido a todos. Dicen que el capitalismo está herido de muerte, que en 2008 empezó su caída. No lo creas. Antes que mis enemigos levanten un dedo les cortaré la cabeza. Así vencí al comunismo, cortando sus cabezas. Porque una cabeza cortada ya no es capaz de materialismos ni de dialécticas.

Es conocido que un vampiro que no encuentra sangre es presa de un frenesí total. Este sistema ya no funciona, ya no me alimenta como es debido. Quiero que sepas que estamos organizando una aniquilación de proporciones inauditas, sin precedente alguno. La actual crisis es sólo el comienzo.

Por si no lo sabías, actualmente estoy comprando tierras en varios países del tercer mundo. Es el primer paso. Así, cuando el planeta colapse, la mayoría de la tierra será mía. Y entonces la mesa estará servida para el Gran Banquete de Sangre. Tal vez tú no llegarás a verlo, miserable mortal. Pero tus hijos estarán presentes.

3 comentarios:

Conciencia Personal dijo...

F.
Observo un vampiro demasiado actualizado, es más, no necesita ser humano para estar a la par.
Abrazos, Monique.

La Bruja dijo...

Wow, me ha sorprendido mucho lo que escribes, creo saber de quién se trata, pero me gustaría platicarlo contigo personalmente ¿te parece bien?

Bien hecho !!!!

Conciencia Personal dijo...

F. mis mejores deseos de que estés bien.

Un abrazo, Monique.